Tener un fondo de emergencia es clave para cuidar tus finanzas personales, proteger tu ahorro y enfrentar imprevistos sin endeudarte ni perder estabilidad económica.
Contar con un fondo de emergencia es fundamental para mantener el equilibrio de tus finanzas personales y proteger tus ahorros ante cualquier imprevisto. Ya sea una urgencia médica, la pérdida del empleo o la reparación de algo esencial en tu hogar, este respaldo económico evita que tengas que endeudarte o ajustar tus gastos.
Además, te da mayor tranquilidad para planificar a futuro y alcanzar tus objetivos financieros y, por supuesto, cuidar tu plata.
Qué es un fondo de emergencia y cuándo deberías usarlo
Un fondo de emergencia o colchón de ahorro es una cantidad de plata que debemos separar de nuestras finanzas personales con el objetivo de resguardarnos ante un imprevisto. Por ejemplo, la pérdida de empleo, la caída en las ventas de nuestro emprendimiento, un tema de salud personal o familiar, etc. Un fondo de emergencia nos va a permitir hacerle frente a cada situación, pudiendo evitar desestabilizar nuestra economía o tener que endeudarnos para resolverlo.
Si llegamos a perder nuestro empleo, necesitaremos contar con un fondo de más o menos 3 meses para poder hacer frente a nuestros gastos mientras buscamos un nuevo trabajo. Si se nos llega a romper la moto que usamos para trabajar, es importante tener un fondo de emergencia para poder arreglarla.
Además de resguardarnos ante posibles escenarios inciertos, tener un fondo de emergencia es clave en términos de progreso personal. Si bien a veces puede ser difícil postergar un consumo hoy para hacerlo mañana, suele traernos beneficios en el largo plazo. Por ejemplo, podemos empezar a ahorrar para, a futuro, adquirir con ese ahorro una tecnología que mejore nuestro trabajo.
Fondo de emergencia: claves para comenzar el tuyo paso a paso
Un punto relevante para tener un fondo de emergencia es ser disciplinado con nuestros gastos y respetar la pauta de ahorro que nos propusimos. Es importante no desesperarnos en querer llenarlo rápido, ya que es una meta financiera que lleva tiempo.
La forma ideal de llenar nuestro fondo de emergencia es destinar, mes a mes, un porcentaje de al menos el 10% de nuestros ingresos. Siguiendo con ese ejemplo, nuestros gastos deberán alinearse en función de ese 10%.
Esto puede incluir ajustar un poco determinados consumos, como comer seguido afuera, comprar menos ropa, o retrasar el recambio del celular si el nuestro todavía nos sirve.
Dónde guardar tu fondo de emergencia para que esté seguro y disponible
Lo primero que tenemos que hacer con nuestro fondo de emergencia es protegerlo físicamente. Si bien algunos le dicen “colchón de ahorro”, para nada es una buena idea dejarlo debajo de la cama.
Tenemos que resguardarlo en lugares seguros, como billeteras virtuales, cajas de seguridad o cuentas bancarias. La velocidad con la que accedemos a nuestra plata se llama liquidez y significa que al momento de necesitarla no tengamos ninguna demora y podamos utilizarlo todo.
