Una incubadora de empresas puede potenciar el desarrollo de tu emprendimiento, brindarte acceso a capital semilla, mentoría y conexión con inversores.
Si tienes un emprendimiento con alto potencial de crecimiento, contar con el respaldo de un inversor ángel, por ejemplo, puede ser el primer paso para alcanzar el sueño de convertirte en la próxima empresa unicornio. Al respecto, las incubadoras de empresas juegan un rol clave en este camino, brindando apoyo estratégico, capital semilla, mentoría y conexión con fondos de inversión.
Son espacios diseñados para acompañar a las startups desde sus primeras etapas hasta que logren consolidarse, escalar y acceder a rondas de inversión que impulsen su expansión. Efectivamente, las incubadoras de empresas son piezas clave para el ecosistema emprendedor, especialmente para aquellos proyectos que atraviesan sus primeras etapas y necesitan crecer. Por lo tanto, entender su rol se vuelve verdaderamente relevante en el mundo de las finanzas.
Qué es una incubadora de empresas y qué puede hacer por mi negocio
Una incubadora de empresas busca darles a los nuevos proyectos, que se encuentran en sus etapas iniciales, la ayuda y las herramientas necesarias para que crezcan y prosperen. Pueden ser privadas, estatales o mixtas y buscan acercar una serie de recursos para asegurar el éxito del emprendimiento y potenciar su desarrollo.
No es casual. Las estadísticas globales sostienen que aproximadamente un 80% de los emprendimientos no supera sus dos primeros años de vida. Por una multiplicidad de razones, emprender no es una tarea fácil. Ya sea porque actuamos por intuición, no logramos conformar un equipo laboral, nos falta organización, descuidamos a los proveedores, entre otras razones. Aquí es cuando entra en acción la incubadora.
Cómo funciona una incubadora de empresas: acompañamiento, mentoría y financiamiento
Una incubadora busca maximizar las chances de éxito de una idea o emprendimiento. Supongamos que nos toca recibir a familiares por nuestro cumpleaños y cocinarles. No somos expertos en la cocina y no sabes cómo hacer un plato especial, acorde a la fecha.
Una alternativa, por supuesto, es recurrir a Google o buscar tutoriales en YouTube. Pero, supongamos que podemos contar con la asesoría de un chef experto.
Soñemos despiertos. Imaginemos que el mismísimo Nicolás de Zubiría o Jorge Raush, jurados de MasterChef, nos van a ayudar. Ellos no van a cocinar por nosotros, pero estarán al lado nuestro dando consejos, enseñando técnicas de cocción para mejorar el resultado y advirtiendo cuando estemos por cometer un error que pueda arruinar el plato.
En palabras sencillas, eso es lo que hace una incubadora.
¿Qué servicios ofrece una incubadora a los emprendedores?
Coaching. Es decir, mentorías en distintas materias que hacen al éxito de la empresa: contables, ejecutivas, administrativas y publicitarias, entre otras.
Red de contactos. Suelen tener una amplia base de contactos que ponen a disposición de la empresa incubada para que pueda estrechar lazos con otras empresas del segmento, con firmas complementarias, e incluso con proveedores o clientes potenciales.
Acceso al financiamiento. Algunas incubadoras tienen su propio capital para financiar proyectos, pero la mayoría tiende puentes con fondos de Venture Capital, gobiernos nacionales y provinciales e incluso empresas y fundaciones que se encargan de proveer financiamiento.
Conocimiento de casos de éxito. Cuentan con una suculenta y precisa información del camino recorrido por otras empresas que incubaron. Tienen datos y experiencia de primera fuente que pueden ser trasladables a otros proyectos.
Las 3 etapas de una incubadora de empresas: antes, durante y después
Antes que todo, hay un proceso de selección. Las incubadoras tienen recursos finitos y limitados para la cantidad de proyectos que les presentan. Así, seleccionarán aquellos que tengan una mayor viabilidad financiera, económica y técnica; y que cuente con el mejor equipo para llevar adelante la idea. Veamos los tres momentos principales:
Antes de incubar. Es la instancia de planificación estratégica. Acá se pulen los detalles del plan de negocios del incubado. Se contrasta la idea con investigaciones de mercado, encuestas, focus group y más.
Incubación. Se lleva lo planificado a la realidad. Esta instancia puede durar hasta un año y medio aproximadamente. Aquí se implementa lo diseñado y se evalúa su funcionamiento. Es el momento en que se establece el plan de acción para las distintas áreas y se corrige lo que no funciona.
Después de incubar. Es una etapa que podría durar dos meses o ser por tiempo indefinido. Es una mejora constante. La búsqueda de oportunidades y el perfeccionamiento del plan a la luz de la experiencia.
Diferencias entre incubadora y aceleradora: cuál necesita tu emprendimiento
Si hiciera falta, una incubadora puede llegar a brindar un espacio físico de trabajo. Una aceleradora no.
Las incubadoras ponen foco en empresas desde su concepción misma. Las aceleradoras buscan proyectos que ya estén en funcionamiento.
Hay una diferencia de ritmos. Mientras la incubadora vela por un desarrollo orgánico y natural, la aceleradora persigue un crecimiento veloz.
Las incubadoras no siempre pueden aportar apoyo financiero, al tiempo que las aceleradoras tienen mayores recursos en este campo.
Las incubadoras siguen los negocios por un período de tiempo prolongado. Los planes de las aceleradoras son breves.
